lunes, 31 de marzo de 2008

Montando Obra de Teatro ¿de dónde viene el futuro?

Desde hace unos meses, se viene fraguando el proyecto de una obra de teatro que ya va siendo un hecho con la escritura, el montaje y la dirección de Enrique Ballesté.
En la obra actuaran en los protagonicos Alex Montaño, Toño Camaño y en los secundarios los cuatro integrantes de la banda de Alex. Les doy un adelanto de sinopsis que escribió Enrique Ballesté:
"Con teatro, música, malabarismo, marionetas, danza, cuatro hombres mayores y dos menores tratan de responder a la pregunta ¿de dónde viene el futuro?

lunes, 17 de marzo de 2008

Alexito y su Banda "La Revolcada"

jueves, 13 de marzo de 2008

Homenaje a Amparo Ochoa. Mujer, pasión, voz y canto a 14 años de ausencia


El inicio del homenaje estaba anunciado a las 12 horas, pero no fue así debido a que el grupo de teatro Alabastro no llegó y, por tanto, no actuó “El pueblo de Amparo”, como estaba anunciado. Las actividades iniciaron alrededor de las 14 horas con "Alexito y su Banda", que interpretaron sones tradicionales. Después seguía el turno del grupo "Chintacastli", pero tocó otro grupo de son jarocho cuyo nombre no capté, que suplió a "Cucalambé", que no se presentó de última hora.

'Alexito y su Banda', interpretaron
sones tradicionales que
fueron del gusto del 'respetable'
Foto: Gregorio Martínez M./Azteca 21

Nota completa en Azteca 21 Magazine

lunes, 10 de marzo de 2008

Música en el “Patio de las Sombrillas”

El sábado 23 de febrero del año en curso tuve la oportunidad de compartir un evento musical con “Alexito y su banda”, gracias a la invitación de mi admirada maestra de la UNAM, Ma. Esperanza Burguete Santaella. El sitio fue el “Patio de las Sombrillas” en la Residencia Mater de las Madres Angélicas, allá por el rumbo de Contreras en la ciudad de México, en donde vive la querida Espe desde hace algunos meses.
Conozco a Alex Montaño, Alexito, desde hace algunos años gracias a su padrino, Efrén Vargas. Lo he visto actuar en varias ocasiones y sí llama la atención su edad por supuesto, y aunque hay que tomarla en cuenta para hablar de él, vale más su gusto, su pasión por lo que hace y el profesionalismo con el que se conduce en sus actuaciones.
Violinista-cantante como su padrino, Alex realiza las actividades de muchos niños de su edad, va a la escuela, toma clases complementarias y corre, juega y suda como todos, pero en cuanto se sube al escenario se desempeña como ha visto hacerlo a Alejandro su padre, a su padrino, a Carlos Barajas, a Gustavo Camarillo, quienes integran su banda, y a muchos otros en conciertos y festivales.
Alexito forma parte de una arraigada tradición musical, de esa que se hereda de padres a hijos a través de los genes, estoy segura, y también en un hacer cotidiano día a día en casa, en acudir a escuchar a otros y en aprender desde un principio el respeto a la música que interpreta y al quehacer que le tocó en suerte llevar a cabo.
La tarde de aquel sábado de febrero, este auditorio lleno de mujeres esperaba con expectación el evento. En la primera parte del programa Efrén, Alejandro, Gustavo y yo, interpretamos una serie de canciones que Alexito escuchó atento a un lado del escenario, sentado, los brazos cruzados sobre el pecho, la mirada serena y su violín reposando al lado. Al terminar estas canciones, hice la presentación de la segunda parte y tranquilamente se levantó de su asiento, tomó su violín y esperó el momento justo para aparecer en escena.
Causó sensación por supuesto. Pieza por pieza arrancó los aplausos del público que celebró su talento musical, y también el otro, el talento del artista, tan difícil de explicar y tan evidente. Incluyó, para gusto mío y de todas las presentes, su versión de “El Moco”, canción pegajosa, como la definió Carlos Barajas, en la que incluye una actuación que hizo las delicias de las presentes. Al terminar el evento le pidieron autógrafos, se tomaron fotos con él y lo invitaron a volver.
Cada vez que he tenido la oportunidad de ver a Alexito actuar, pienso que será inspiración para niños y niñas. Para los adultos también debe serlo. Para mí lo es. En primer lugar, el gusto, la pasión con que realiza su actividad y que es la base de la felicidad en el escenario artístico y en el de la vida. Después, y no menos importante, el estudio constante tanto en una institución, como en la escuela inagotable de conciertos y festivales y el entorno de riqueza cultural que los rodea. Es la actuación cotidiana la que enseña el significado de la música, de la lírica. El actuar frente al público, siempre distinto, y establecer la comunicación necesaria para transmitir un mensaje sabiéndolo o no, da la experiencia, “las tablas”, con las que Alexito ya cuenta.
La música de México debe congratularse por los niños y las niñas de las nuevas generaciones que con gran decisión y compromiso, como lo hace Alexito, se están abriendo paso en nuestros escenarios.

Gabriela Rodríguez Ochoa.
Ciudad de México.
Marzo del 2008.

Fandango por Angeles

jueves, 6 de marzo de 2008

Nota en el Portal de lo Mexicano

Alex Montaño Moreno

No sé por qué este niño, que recién acaba de cumplir ocho años el pasado 22 de enero se intereso en el violín. Por qué no mejor se dedica a ver las caricaturas del cinco, o a entretenerse por horas en un video juego, o a patear un balón con sus amigos. Será la vara inquisidora de su padre, la sociedad moderna que exige las clases extras para el mejor desarrollo mental y físico del niño o por augurio de Don Chebo Méndez (desaparecido violinista de los Leones de la Sierra) que al verlo subirse al lado de su padre, con una jaranita de juguete, dijo -este va a ser músico. Será que le llego el destino como dicen los poetas en la sierra gorda o tal vez sea por un ratito y después se vuelva delincuente juvenil, no sé.
Lo que es cierto, es que este chamaquito carga su violín, canturrea con su delgada voz y anima al verlo interpretar sones, canciones de la tradición. Antes de cumplir los cinco años comenzó tomando clases de su instrumento y a seis meses ya desafinaba sus primeras danzas, y así fue acumulando un pequeño repertorio. Debutó con un palomazo en una topada que organizaron los Leones de la Sierra de Xichú por el norte del DF, en noviembre del 2004 con una dancita llamada Don Juan. De aquí pal real, ha pisado diferentes foros de la capital y una que otra escapada por Guanajuato, Estado de México y Morelos.


Comienza a hacer ruido y recomendaría no perderle la huella a este chaparrito que con su Banda (Carlos Barajas, Efrén Vargas, Gustavo Camarillo y Alejandro Montaño) se aparece cuando menos lo esperamos.


nota original "EL PORTAL DE LO MEXICANO"

"El Portal de lo Mexicano"

La Banda de Alex

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miércoles, 5 de marzo de 2008

mi reseña